31 dic. 2008

Cruces de invierno

Prisionero de esta luna desnatada,
enhebro las agujas de un reloj
con esta negra cadena
de eslabones partidos por la mitad.

La madrugada se ha hecho un hueco junto al hueco
de la silueta de mi sombra en la pared,
y una gota de sangre claudica
ante este año que muere y creí mío.
Comenzaba el invierno
cuando se escurrió entre mis dedos,
como arena de playa
o agua de mar.

Mientras, un dios de dos cabezas
que devora los trenes de mis sueños
en una estación vacía
permanece y abarrota mis bolsillos
de números primos menores que cero
y de relojes de saetas y grilletes
que sólo dan la hora
dos veces al día.

Quisiera deshacerme de mi sombra anciana
y del tictac de esta historia interminable
que no tiene pensado
vestirse de azul para el final,
pero el mercader del invierno que alquilaba mis sueños
está preso por desfalco en si bemol.

Y entre dioses paganos, mercaderes,
sombras, cadenas, números, relojes,
lunas, saetas, trenes, madrugadas,
comienza el invierno
y se me escurre entre los dedos,
como el aire de enero
o el sueño de no ser.

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10 dic. 2008

Bad beat

Cuando la vida te iguala un farol,
el corazón de una mano marcada
gira en el aire entre el todo y la nada
y cae rodando en un río de alcohol.

Y revestida en papel de charol
la última carta macera una espada
para cortarle las alas al hada
que está detrás de las gafas de sol.

Cuando el azar ya no invierte en quimeras,
la soledad es un flop miserable
que por la espalda apuñala a la suerte.

La parca liga un set de escaleras
y en este juego no importa quien hable,
gana la banca y no pierde la Muerte.

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27 nov. 2008

Publicando en lulú

Tienda en Lulú. com

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26 nov. 2008

Triste demiurgo

Lloran dos pies directos al ocaso
lágrimas verdes de ángeles caídos,
que aman la noche y huyen de los nidos
de águilas blancas que estaban de paso.

La sombra vaga de un farol escaso
duda y alumbra sueños malheridos
de un azabache dios de pies perdidos
en la tristeza de una noche al raso.

Tiembla en sus labios una calavera
que arde y solloza, herida del azar,
mientras el dios se estrella contra el suelo.

Corta sus alas al ras de la acera,
sangra humo y se marchita al recordar
que hubo una vez en que era rey del cielo.

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6 nov. 2008

Yes, we can

Al voto joven de Estados Unidos
Al voto negro de Estados Unidos
Al voto latino de Estados Unidos
Al voto demócrata de Estados Unidos
Al presidente Obama.

Podemos tener un sueño
que sueña con la igualdad
y llorar como un niño pequeño...
Yes, we can.

Y escuchar nuestra voz como un rayo
que es capaz de resucitar
el espíritu de aquel mayo...
Yes, we can.

Podemos sentir que la Historia
nos devuelve lo que nos quiso quitar,
y vibrar con pasión la oratoria...
Yes, we can.

Podemos pintar con colores
la puerta del despacho oval,
y creer en tiempos mejores...
Yes, we can.

Podemos reír con agrado,
podemos también celebrar
que el cambio por fin ha llegado...
Yes, we can.

Podemos soñar despiertos
con una época de paz.
Podemos enterrar a los muertos...
Yes, we can.

Podemos llevar nuestra llama
al alma de la libertad.
Podemos gritar con Obama:
¡Yes, we can!

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20 oct. 2008

Romance del mar y el marinero

Hay una historia escrita
con la punta de los dedos
en la arena de la playa
en que naufragan mil veleros.
Cuentan que fueron las olas
las que escribieron los versos
de aquel mágico romance
entre el mar y un marinero.
Lo contaban las gaviotas,
lo escuchaban los jilgueros
y un bramar de alas de albatros
se lo confesaba al cierzo.

Sucedió una noche oscura
en que el mar vistió de negro
y bailaba con la estela
de un fugaz barco pesquero
-¡Qué bonitas son las olas!
¡Qué bonito el mar abierto!
¡Qué penita estar a solas!-

susurraba el marinero.
-¡Qué bonitas sus palabras!
¡Qué desnudo está su pecho!
¡Qué penita que no me oiga!-

le decía el mar al viento.

El levante, enternecido,
resopló a carrillos llenos
y estrelló una ola de espuma
en el casco del pesquero
se alzaron mil gotas de agua
reflejando mil luceros
que escribieron en la noche
cada letra de un "te quiero".
- ¡Qué bonitas son las olas!-
Susurraba el marinero
-que parece que me digan
al oído este "Te quiero".


-¡Ya no me hables de las olas!-
Dijo el mar al marinero
- que hace que me sienta solo
en este frío y duro invierno.
- Pues ya no te sientas solo-

Dijo al mar el marinero
- que yo estoy aquí contigo
y tuyos son mis "tequiero".

- ¡Como un hombre yo te amo!
¡Como hombre yo te quiero!
Abre mi pecho y registra
y verás que soy sincero.-


Se escondieron las estrellas
en la esquina de los cielos
porque la luna lloraba
malherida por los celos.
bajo ella se acariciaban
en laberinto de besos,
las olas del mar alegre,
las manos del marinero.
- ¡Te maldigo mar antiguo!
No sabes qué estás haciendo
al prendarte de un mortal,
siendo tú, el mar, eterno.

Se detuvo el oleaje
se apagaron los luceros
lo que antes era espuma
se hizo un denso manto negro.
Supo el mar que era imposible
un romance duradero
y quedó desconsolado
sollozando y en silencio,
y lloraron los albatros
y campanas en el puerto
repicaron entre lágrimas
por el mar y el marinero.

- ¿Qué les pasa a tus olas?-
preguntaba el marinero.
- ya no le roban la sombra
a mi pequeño pesquero.
Y el mar no le respondía
abrazado a su silencio
no podía soportar
que su amor se hiciera viejo.
Y lloraba sus miserias
de maldito ser eterno,
enfadándose con todos,
con la noche, con el viento.

-¡Ya no me hables de las olas!-
Dijo el mar al marinero
- que hace que me sienta solo
en este frío y duro invierno.
- Pues ya no te sientas solo-

Dijo al mar el marinero
- que yo estoy aquí contigo
y tuyos son mis "tequiero".

- ¡Como un hombre yo te amo!
¡Como hombre yo te quiero!
Abre mi pecho y registra
y verás que soy sincero.-


Sollozó sobre la borda
con tristeza, el marinero,
que notaba que faltaba
algo dentro de su pecho.
y lloraba amargamente
y se hundía en su agujero,
mientras la luna reía
coronando un cielo negro.
pero el mar es mar rebelde,
y es que no estaba dispuesto
a olvidarse el corazón
y a acallar sus sentimientos.

Revivió el oleaje
y temblaron los cimientos
de la noche en que el mar
se prendó de un marinero.
se alzaron miles de olas
rompiendo el barco pesquero
con la furia de los mares
que provocaba hasta miedo.
- ¿Por qué intentas matarme?
¿No me quieres? ¿Qué te hecho?-
con la lágrima en sus ojos
preguntaba el marinero.

- lo siento, soy egoísta,
pero es que tanto te quiero,
que no puedo soportar
que te mueras siendo viejo
que te vayas de mi lado,
que te alejes de mis besos,
que una noche no te tenga
a mi lado mientras duermo.
abrázate a mis olas
yo te acogeré en mi seno
y serás tú como yo,
un bendito ser eterno.

-¡Y abrázate a mis olas!-
Dijo el mar al marinero
- para no sentirnos solos
en este frío y duro invierno.
- Para no sentirnos solos-

Dijo al mar el marinero
- yo me abrazaré a tus olas
y que no me encuentre el Tiempo.

- ¡Como un hombre yo te amo!
¡Como hombre yo te quiero!
Abre mi pecho y registra
y verás que soy sincero.-


Esta historia tan bonita
las olas la compusieron
en la arena de la playa
con la punta de los dedos.
Y en la mesa más oscura
del último bar del puerto
hay un pescador que cuenta
con sus dos labios tan viejos
que cuando hay mar arbolada
en el espigón del puerto
está haciendo el amor
el mar con el marinero.

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13 oct. 2008

Cada noche el viento

Cada noche, el viento,
baja de las montañas abrazado a las caricias
que recoge entre las hojas de los sauces,

Y las deja suavemente por el cielo
que va de tu ventana hasta la mía.

Pero nunca llega una
a mi cuerpo tan desnudo
como el hueco que has dejado entre las sombras.

Cada noche, el viento,
amarillea los narcisos de la fuente
abierta a tu reflejo y a la escarcha,
congelando dos lágrimas de agua
en la eterna nostalgia de tus dedos.

Continúa con su vuelo de corales
y al pasar ante el balcón que yo te he abierto
convierte mi desnudez en arenisca
desgranándola en la orilla de la playa
reservando solo un grano para tus labios.

Cada noche, el viento,
batalla contra mi cuerpo y nunca gano.

Será que las estrellas
me recuerdan a tus ojos.

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12 oct. 2008

Dos de picas

El cuchillo de cortar el pan
resbala de sangre seca
y gotea sobre un dos de picas.

Me duele la cabeza de mitos mal curados,
y late bajo mi piel una tijera de puntas abiertas.

Desguazado de gotas de lluvia borracha
y del color insensato de un humo cazalloso
vuelvo a perder de mano con tus besos.

Me he roto en las esquinas de la noche
buscando una pareja de corazones,
tal vez un seis de diamantes
en el fuego irreverente de tus ojos.

Y cada vez que me besas,
me duele guardarme bajo la manga
solamente un dos de picas.

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Seré un número

Tal vez cuando desaparezca me convierta en un número. El cuatro no estaría mal.

No quisiera ser un tres. Todos los dioses de tercera fila (y nótese que para mí no existen dioses de primera ni de segunda) quieren ser siempre el tres, uno y trino, y lo hacen resultar un número pomposo y antipático. No, mejor un cuatro, me gusta más.

Me falta ambición para querer ser el número uno. También me sobra ego. No me cabría todo en el enclenque tallo de un uno. No, nunca me gustaron las cifras anoréxicas. Y es que tampoco se puede hacer mucho con el uno. Multipliques o dividas, se queda igual, y en sumas y restas el resultado casi no varía. Fíjate. Tan importante que se cree por ser el primero y resulta que es un número bastante inútil.

Contra el 6 no tengo nada, si acaso, que no se cuida lo bastante. Es una cifra muy dejada y tampoco quiero convertirme en un número tan fondón. El siete no me gusta. Demasiados ángulos, parece una cifra hostil, como un señor de enmarañado bigote que te mira mal. No me agradó jamás mirar fijamente un siete. Me daban escalofríos. No quiero dar escalofríos después de muerto, para eso me convierto en un fantasma, y no en un número. Y a mí me gustaría ser un número.

El 8 y el 9 son demasiado complejos, muchas curvas, muy cerrados, y demasiado altos. Ya tengo yo bastante con mis propios traumas como para cargar con más cuando desaparezca y se me ofrezca convertirme en fantasma o en número o reencarnarme en alguna alimaña de alcantarilla (mis buenas acciones no creo que den para más. Una rata, o una serpiente todo lo más. Convertirse en cocodrilo sería una gran emoción.)

El 0 es un egocéntrico. En las multiplicaciones sólo quiere salir él, él y él. Y además va soltando por ahí que en los números en que aparece son números redondos. Sí, claro, como si él tuviera más curvas que un 3. Aunque claro que quiera un poco de atención. Cuando toca ponerlo a la izquierda de un compañero, todo el mundo se olvida de él. Pobre cero… ¿Se imaginan lo difícil que debió ser su infancia? No. No quiero ser un 0 para nada.

Por otro lado, el 5 es un aburrido y un metomentodo. Siempre en medio, y siempre haciendo lo posible para favorecerse a sí mismo o a su gran amigo el 0. Posiblemente sea el único amigo del cero. Pero yo no quiero amigos así cuando me convierta en un número. No. No me gustaría ser un 5.

El 2 también me cae bien. Parece simpático, con su perfil de patito feo, además, nunca nadie se fija demasiado en él, teniendo tan cerca a su prepotente hermano 1, y eso, para pasar desapercibido como me gusta a mí, viene bien. Un 2 ó un 4. Bueno, el 4 son dos doses. Dos por dos o dos más dos… lo hagas como lo hagas, el cuatro es doblemente dos. Y eso me gusta.

Sí. Un cuatro estaría bien. Me gustaría ser un cuatro.

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Mares de aceite

Mares de aceite
olas de sal
donde naufragan corazones que se pudren entre el moho.

Cortinas de luz blanca, cruel y mentirosa,
que vende una perfecta pulcritud
con las manos teñidas de la sangre
de treinta mil ilusiones sin precio a convenir.

Mares de aceite
ruinas de sal,
que asfixian las almas que enterraron en la carne.
Carne de piel cruda, muerta y obscena,
carne de cañón con sonrisas tatuadas
y lágrimas escondidas.

Mares de aceite,
estatuas de sal,
que tratan de aguar la sangre
en la que humedezco mi pluma.

Y mastican las esquinas de su rabia
porque se dan cuenta que su sal
no absorberá jamás mi tinta
ni su aceite emborronará
el papel en el que escribo.

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9 oct. 2008

A mis 21

A mis 21, mi gente se ha enrollado y le ha puesto seis cuerdas a una guitarra muda y vieja que había por casa para que éste que aquí escribe cumpla su tan repetida ¿ilusión? ¿promesa? ¿amenaza? y aprenda de una santa vez a tocarla. Una buena forma de entrar en mis 21.

También, como ya tengo 21, he cambiado de marca de cigarrillos. El frecuente “Lucky Strike” ha dado paso a los “Black Devil”, una marca de cigarrillos barata y con cierto sabor a chocolate (del que se come, no del que se fuma). Que ya no tengo los locos años 20 y habrá que ganar algo de estilo, que vamos teniendo una edad.

Mis 21 me han pillado lejos de la ciudad que me vio nacer y en la que había vivido casi enclaustrado. A 200 kilómetros al norte de Valencia, vivo mis 21 como si fueran mis 20, que tampoco han cambiado tanto las cosas.

Porque a mis 21, el sol sigue saliendo por el este, la luna llena sigue tocando una vez al mes y yo sigo teniendo la misma crisis literaria que el año pasado. Y yo esperando que las musas me hicieran un regalo de cumpleaños. Bendita inocencia.

Sigo siendo todo un ingenuo a mis 21.

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1 sept. 2008

Un cigarrillo en mi ventana

Callad, estrellas,
y tras el crepitar de la ceniza,
se tiñó de silencio el firmamento.

Danza, Luna,
y el humo vistió de tules
a una luna desnuda y bailarina.

¡Vive!
Y el hombre niño abrió los ojos
y sonrió.

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28 ago. 2008

Tal vez volar

Se trata de abrir dos alas como cuchillos
para rajar las nubes y meter distancia
entre yo y una rutina
disfrazada de peatón.

Cortar el cielo y ser un dios como una casa
en la casa de los dioses,
un Olimpo miserable de demiurgos olvidados
que mendigan un pedazo
de nuestra irreverente compasión.

Se trata de dormirse camino a la luna,
y despertar entre tres soles ambarinos
uno entre olas,
otro desnudo,
y un tercero abandonado
a la luna de un cristal.

Se trata de vencer las prohibiciones,
de enterrar la ciencia antigua
a la sombra de un manzano
y ser un cierzo aventurero
que se rompe a medio camino de un sur salvaje.

Se trata de ser libre,
saltar por encima de la aurora
y tal vez volar.


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16 ago. 2008

No son focos o sol, son sólo fósforos

Por lo pronto, compongo con honor
los monólogos por todos los foros,
corroboro, no clono como loros,
yo los obro con polvo y con dolor.

No sollozo, como otros, por folclor,
por dos votos robots con tontos coros,
no provoco ojos rojos con dos lloros,
los controlo, los gozo con color.

Los forofos son bobos, son monótonos,
sólo ronco, son como cloroformo,
no soporto los bobos con condón.

No propongo los tomos como horóscopos
no los compro, yo los monto o los formo,
sólo yo solo. Yo solo con ron.

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15 ago. 2008

Me muero de sed

Amanece y las olas
Se han cansado de mí
Despierto confuso
¿Qué coño hago aquí?

un mordisco en el cuello,
no recuerdo quien fue,
aún me queda en los dedos
el verso de una mujer,

y tengo los labios
perladitos de arena
juraría que anoche
besé una sirena.

Quizá fueras tú...
No puedo pensar...
Me quema la luz...

Me muero de sed...
me quema la luz...
y yo ya no sé
si estoy de resaca
o me he vuelto un vampiro
¿Donde está mi ataúd?

De tanto beber...
Dejé de olvidar...
Volví solo a casa
y la luna me dijo
"Te invito a soñar"


¿Dónde he dejado tus besos?
¿Dónde estaba mi hogar?
No sé dónde me encuentro,
éste no es mi portal.

Me emborracha la noche,
me mata el despertar,
los perros en los balcones
me escuchaban aullar.

Y ladramos a coro,
y se incendió la ciudad,
de un caer de luceros
y de estrellas de mar,

que me vieron bebiendo
vodka y ron con la luna.
Si no estaba borracho,
tú no estabas desnuda.

Soy un duende del parque
¿Quien me trajo a la orilla?
¿Dónde está esa sirena
que se me postró de rodillas?

Ya no sé qué pasó...
¿Qué hago a orillas del mar?...
¿Quién escribió esta canción?...

Me muero de sed...
me quema la luz...
y yo ya no sé
si estoy de resaca
o me he vuelto un vampiro
¿Donde está mi ataúd?

De tanto beber...
Dejé de olvidar...
Volví solo a casa
y la luna me dijo
"Te invito a soñar"


Tal vez estaba borracho,
tal vez soñaba contigo,
pero tienes el pelo mojado,
y a mí me sobra colmillo.

y tengo los labios
perladitos de arena
juraría que anoche
besé una sirena.

Quizá fueras tú...
No puedo pensar...
Me quema la luz...

Me muero de sed...
me quema la luz...
y yo ya no sé
si estoy de resaca
o me he vuelto un vampiro
¿Donde está mi ataúd?

De tanto beber...
Dejé de olvidar...
Volví solo a casa
y la luna me dijo
"Te invito a soñar"

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14 ago. 2008

Un, dos, tres, cuatro, hamza

El sol brilla con tal fuerza en la parte izquierda del rostro, que obliga a entrecerrar el ojo, acobardado de los rayos del astro rey. Los pasos se suceden. Paso, paso, bote de pelota. Un crío corre calle arriba y un adulto le sigue, sonriendo. “Vamos allá”, una calle, otra calle, “calle Pintor Tusset”, “¿Sabes? Cuando jugaba al futbito en el colegio, al pasar por esta calle, me agachaba a tocar el asfalto para que me diera suerte”. El niño se agacha y toca el asfalto, y el joven adulto está tentado de hacer lo mismo.

Dos cuerpos pasan las puertas jalonadas de setos. Sigue el camino de baldosas amarillas, Dorothy, que te espera el mago de Oz. Y el mago de Oz es un crack con la camiseta de Zidane. “¿Qué tal, Jacky?”, “¿Hay partido?”. “¿Juega tu sobrino? ¡Kaká!”, “¡Aarón, ven aquí, que juegas conmigo!”, “¡Bieeen!”, “¿Cuántos somos?”, “¿Hamza-hamza?”. “Hamza-hamza”.

El balón sale del centro del campo. Un pie lo para, pase atrás, recorte, en profundidad, para, atrás, regatea, pasa, chut, fuera, “Ay… mamaverga… ¿Cómo fallas eso?”. “¡Aquí, aquí!”, “¡Cambia toda, Jacky!”. Jacky desobedece, porque el niño se desmarca y busca la banda en silencio. El balón sale raso, fuerte y en diagonal hacia él. La detiene, lejos de un defensa que se ha dado cuenta muy tarde. Le entra, pero el pequeño ha visto la jugada, la devuelve al centro y su tío la recibe. “Chufa, chufa”. El balón se estrella en el palo, la jugada parece salvada, pero de la nada aparece el pequeño Kaká, demuestra sangre fría, detiene el esférico, mira al portero y por su mente infantil sólo cruza un pensamiento, que se reduce poco a poco al único espacio donde el portero no va a llegar.

Golpea. El balón se cuela y el crío salta y grita sonriendo. Se abraza con su tío y vuelven corriendo a su campo, un gol no es nada, y ahora el otro equipo tiene que sacar.

Llegan más valientes, el balón salta de un pie a otro pie, tacón, exterior, punta… “¿De cuánto es el equipo?”, “¡Hamza-hamza!”, “Un, dos, tres, cuatro, hamza, ya estamos ¡Hay nuevo equipo! ¡Dos goles!”

Dos goles. El campo se transforma y de la nada surgen gradas atestadas, focos, cámaras de televisión, reporteros, periodistas, palco de honor y comentaristas. Surgen entrenadores que no dicen nada porque el equipo juega como ha de hacerlo, o eso creen ellos. Ya no son Dani y Andrés y Milton y Aarón, son Henry y Güiza y Raúl y Kaká. Y con ellos juegan Gallas, Zidane, Leyva, Zambrotta, Villa, Mutu, Ronaldinho, Eto’o… y Jacky, no olvidemos a Jacky que es el Sergio Ramos del equipo, que nunca marcará como Dani, ni regateará como Make, ni tendrá la clase de Cruz, pero nadie le echa más pelotas.

Pase, regate, más pase, intercepción, recorte, sube la banda, pase al centro, despeje, control, chut desde fuera, balón rozando el palo, “¡Uuuuuyyyy!”. Otra vez. Y más pases, más regates, más carreras, más entradas, más caños, más de todo… torsos desnudos, cubiertos de sudor, pantalones cortos empapados en gloria y cansancio. Gol, gol, gol… “¡Siguiente!”

Un, dos, tres, cuatro, hamza, “¿hamza-hamza, eh?”, ya se puede empezar. “Joder, Eto’o, qué malo que eres…”, “¡Cubrid a Cruz!”, “Cuida’o con Make”…

Y la tarde sigue, y el sol se derrama por el campo de fútbol sala, se cuece el fútbol en cada pie que acaricia la pelota. Gol, gol, gol… “Hamza-hamza”, despeje hacia lo alto, el balón atraviesa el cielo y hiere de muerte a la tarde, que agoniza mientras el balón continúa resbalando por el suelo.

Rugido, tronío, ¿voz de Dios?, No, sólo megafonía. “¿Ya son las ocho y media? Ahora enseguida nos vamos, Aarón.”. “Vayan saliendo, se van a cerrar las puertas del parque”, se va haciendo tarde y los más tempraneros se marchan. Sólo quedan dos equipos, hamza-hamza. El reloj sigue contando, un par de partidos más y ya son las nueve. “Venga, hasta otra”, “¿Bajas mañana?”, “No puedo, me voy de la ciudad.”, “Coño, ¿Dónde?”.

Hora de las despedidas, no me gusta, pero no queda más remedio, Jonathan se lo debe a Jacky, ese personaje que tan bien juega al fútbol y tanto bueno le ha dado a su creador.

“Venga, vámonos, Aarón… ¿Vendrás solo, cuando yo me vaya?”, “Si me deja la yaya…”.
Aún una pregunta queda en mi mente. ¿Cuánto hemos quedado?, ah, claro… Hamza-hamza… ¡Cómo no!

Oh, joder, ¡Cómo os voy a echar de menos!

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8 ago. 2008

Seres enclenques

el endeble que desee verme ennegrecer... ¡Never!

El que pretende verme en el estrés,
el que se bebe el semen del gerente,
el que deteste ver quererse gente,
el que se cree en el Everest.

Peleles, que les den de tres en tres,
eh, mequetrefe, éste es el presente
en el que vence el que es gente decente,
el referente, el best-seller del mes.

En este set, tendré que ser el Féderer,
desde el retrete, ese ser demente
cree merecer vencerme en este Edén.

El que desee que me frene, déjese,
que este rebelde hereje es, de repente,
el que de vez en vez vence este tren.

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3 ago. 2008

Batalla

Balas macabras, lanzadas a dar,
matan al alba las almas cansadas,
la Parca arrastra más las carcajadas
para rasgar la garganta a la mar.

Zarpas malvadas arrasan la lar
alzada para las hadas aladas,
clavan las garras a las blancas hadas,
sangra la carta sacada al azar.

Falsas palabras arrancan la máscara,
la maldad llaga la cara tapada,
basta la sal para la ácrata faz.

La daga, calmada, mancha la sábana,
tantas navajas ya clavan la nada.
Bajan las almas, abrazan la paz.

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29 jul. 2008

Triste Fin de una Historia de Amor y Desamor

Vino primero, pura, vestida de inocencia, y la amé como un niño. Nos fundimos en uno solo y firmé para ella la mitad que más me gustaba de mi alma. Debí haberle pedido lo mismo, pero quizá fuera que sabía en el fondo de mi ser que no me lo iba a dar.

Estaba ciego de no ver, y las noches pasaban con ella y conmigo riendo y buscando poemas en los cubos de basura. Llegué a creerme que todo aquello le divertía tanto como a mí. Pero fui estúpido, o ciego, o las dos cosas, que en el tema que nos ocupa vienen a ser lo mismo.

Escribí para ella los poemas más hermosos y sinceros que jamás mi mano logró firmar, pero nunca los agradeció, creí que su silencio era una muestra más de su humildad... ¡Cuán equivocado estaba! nunca jamás le importé, y yo seguía ciego y queriéndola, estúpido y amándola, loco y deseándola con todas mis fuerzas.

La amé locamente, como siempre he amado. Su belleza era todo lo que necesitaba para sonreír cuando, en las noches más oscuras, me veía atrapado en los callejones estrechos y malolientes de mi vida, creí que en su abrazo me reconfortaba, me amaba, pero sólo quería atarme más y más a su cruel desdén. Y yo la seguía amando, a pesar de todo, aunque no me mostrara cariño ninguno, yo simplemente pensaba que era una mujer difícil. Una mujer difícil que me amaba.

Me costó mucho abrir los ojos, fueron muchos los golpes que me tuve que llevar para aceptarlo. Muchos más de la mitad los recibí en el corazón. Y desperté del largo sueño de la ceguera. Abrí los ojos y descubrí las medias verdades que jamás contaba. No me quería. Jamás lo hizo... Y lloré, lloré como un niño, como el niño que la conoció, como el niño que ya no soy... lloré por ella una última vez.

Un día le dije "Te dejo", y no me contestó, sólo me obsequió con una fugaz mirada, acompañada de una sonrisa cínica, y siguió contemplando el mar que tanto le gustaba. No me creía capaz, y reconozco que yo tampoco me sentía del todo capaz cuando se lo dije.

Acabo de hacer las maletas.

Lo tengo decidido.

La dejo.

A lo mejor algún día vuelvo, pero entonces será ella quien me quiera y yo quien no lo haga. O tal vez sí que lo haga, soy así de estúpido, de ciego, de loco, y para entonces sí, para entonces se firme el idilio perfecto que soñó un niño que la vio pura, vestida de inocencia, y la amó.

De momento, he encontrado quien me da más, mucho más, que ella.

Adiós, le digo.

Adiós, te digo, Valencia.

Tal vez vuelva, no lo sé. Pero necesito tiempo y distancia para amarte de nuevo como cuando era un niño que te vio pura, vestida de inocencia, y te amó.

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18 jun. 2008

Soneto de huida

Y otra vez a cien ruedas sobre España
tras dejar la mitad del corazón
custodiando el andén de la estación
donde suena un repique de espadaña.

Se anunciaba un adiós de telaraña
que pintaba el cristal de una ilusión
con los versos carmín de mi canción
repitiendo el dolor de mi calaña.

Y entre lágrimas gruesas como un puño
una gota de sangre se escurría
y estallaba en papeles sin valor.

Traicionaba la herencia del terruño
al huir por el filo de la vía
de una vida tranquila y sin color.

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28 may. 2008

Raining Out

"Es que es algo tan triste el color del invierno
sobre los charcos de mi ciudad.
Las calles mojadas brillan mucho y no huelen..."
Juan Pardo (Campos de Remesar)


El tictac de los relojes me desmonta,
y desaparezco por las calles mojadas,
permanezco solamente
en unos labios incendiados y una mano que sostiene un pitillo
el resto de mí es mentira
o no vale la pena.

Me disuelvo entre el humo y no logro ser
ni los rayos de este sol de invierno
ni un retazo de campanas al vuelo
ni siquiera el sueño que creí vivir.

Soy
un latido de reloj,
una palabra perdida en un viejo diccionario,
una patraña que traiciona
las esperanzas que estrellé en los muros del nido
cuando quise echarlo abajo.

Me rebelo contra la ingravidez de mi espíritu,
perdiendo de antemano una vez más,
mientras la ciudad atardece entre el gentío y la lluvia
y mi último cigarrillo naufraga en un charco
que no huele, y si huele,
huele a rana.

Me faltan caladas para ser más yo
y ya nadie me vende un pedazo de mí mismo.

Ya no me queda humo, no me queda sol,
queda un reloj que se lleva mis trozos
con cada tictac de la lluvia en las aceras.

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5 may. 2008

Chuqueles de Graná (3/3)

Granada, miércoles rojo,
con traje de sevillana,
su bata de cola cae
por las piernas de la Alhambra

Granada luna moruna
Granada cruces cristianas
rumor de sangre califa
en jueves de caña y tapas

revive a García Lorca
riendo versos y lana
y los viernes atardecen
mientras una mora baila.

En sábado el albayzín
viste su blanco de gala
recita poemas árabes
de Boabdil a Soraya.

Y cae la noche nochera
entre el humo y las palabras
van aullando en los andenes
los chuqueles de Granada.

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4 may. 2008

Chuqueles de Graná (2/3)

Granada nace roja
de sangre abencerraje.
Granada nace alba,
de fachadas de Granada.

Luego, atardece.

Se cubren las alcazabas
de noche que noche nochera,

Y al nevar las primaveras
del algodón que se consume
en crepitar de fuego vándalo,
la ciudad revive en lágrimas finas
las llaves de manos moras,
las llaves de manos blancas,
las llaves de aquellas puertas
que no supieron cerrarse a la luna.

Los almófares vistieron
la luna de luna lunera.

Las cuevas del sacromonte
albergan una candil de albahaca
que aroma la noche mora
de danzas de humo de shisha
y lloros de té caliente
de mil y una noche escritas
en posos plañideros.

Que en la última noche oscura
se marcha la marcha marchita.

Y quedan en la estación
cinco aullidos miserables
de chuqueles de Granada.

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Chuqueles de Graná (1/3)

Valencia, Almansa, Albacete,
rumbo al sur bajo la luna
galopando cual jinete
entre campos de aceituna,

atravieso Andalucía
en la noche apuñalada
por el filo de las vías
que unen a las dos Españas.

Fuimos perros sin dueño,
soñadores sin sueño,
ansiosos por quemar
las noches de 'Graná',
aullándole en manada
a la luna ensangrentada,
sueltos por la ciudad,
seis chuqueles sin collar.

Nos sobraron las canciones
al gastarnos las palabras
asustando a los leones
de los patios de la Alhambra,

que gruñían como cerdos
masticando las miradas
para ser buenos recuerdos
de los perros de Granada,

y subidos a la luna
escalando la alcazaba
nos vio la noche moruna
conquistando a las muchachas

que reían primaveras
descubriéndonos el oro
de sacar de las chisteras
sonrisas que son tesoros.

Fuimos perros sin dueño,
soñadores sin sueño,
locos por incordiar
a las gentes del lugar,
aullándole en manada
a la luna encarnizada,
sueltos y sin bozal,
seis chuqueles de 'Graná'.

"Uruguayos", "Gondoliere",
"Who rock bar", "Reventa'ero",
teterías, ¿Qué más quieres?
"telepizza", "El bulero",

Teriyaki, hamburguesa,
carne en salsa, carbonara,
empapados en cerveza,
¡Cuánta tapa por la cara!

"Friky-friky", plaza nueva,
albayzín, "García Lorca",
Sacromonte y las cuevas
que bailaban danzas moras.

Ladrando contra el Olvido,
casanovas con sombrero,
perros viejos convertidos
a la cultura del tapeo.

Fuimos perros sin dueño,
soñadores sin sueño,
ansiosos por quemar
las calles de 'Graná'
aullándole en manada
a la luna encarnizada,
sueltos y sin bozal,
seis chuqueles de 'Graná'.

Y al caer la noche en vela
desveló la madrugada
un adiós de lentejuelas,
tristezas disimuladas...

Repicaron despedidas
campanarios de silencio
al abrirse una herida
entre el grupo y el viajero,

Que quedaron entre andenes
prefiriendo gritar nada,
aullándole a los trenes,
los chuqueles de Granada.

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27 abr. 2008

Para Valdano, para Bilardo (v 2.0)

(Entrada original)

Para Valdano

La pelota sólo ama a quien la cuida;
Salve al santo Zidane dios del gabacho
y a la extrema unción del catenaccio
del gran Diego y la gracia sin medida.

Para el genio que salva toda herida
de los once centrales del empacho
se va abriendo la cancha hacia lo ancho
y da pases al pie sin ver la vida.

Y en el juego, que no se hunde en el fango
va el rimar de unas botas con la gloria,
¡viva el fútbol a ritmo de un buen tango!

Han citado a un pibe con la Historia
es Jorgito, que va filosofando,
sobre goles, esférico y victoria.

*************

Para Bilardo

Traicionar la belleza del lunfardo,
con la hartura del simple aburrimiento,
es mentir a los pibes con el cuento
de Clemente y Capello, de Bilardo.

Colocar los porteros a resguardo,
y perder los balones en el viento,
es cerrarle cerrojos al talento,
y ensuciar el escudo del tabardo.

Son las mentes cuadradas sin Redondo,
las que abrancan grilletes en las botas,
y silencian los poetas de Macondo.

El pensar un rival en la pelota,
apoliya a la Doce, que en el fondo
de las gradas, se añapa en la derrota.

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15 abr. 2008

Anuncio clasificado

Poeta sin pedigrí
vende a un céntimo cada verso
regalando en el anverso
su sabiduría cañí.
Con ínfulas de literato
y chuleta en el zapato
desde Góngora a Martí,
me cisco con dos cojones
en jazmines, corazones,
y en capullos de alhelí.

Canalla con el valor
de perderle los respetos
a romances y sonetos
firma versos al portador.
No me creo lo que escribo,
cobro siempre en efectivo,
en metálico suena mejor,
pero acepto cualquier divisa,
inclusive una sonrisa,
si sonríes con amor.

Vate vago al natural
se vende por unos chavos
como tantos otros esclavos
del santísimo capital.
Sin presencia de un notario
me oferto en solitario
en el mundo digital,
pero sin negar de un socio
que prevea un buen negocio
de perspectiva comercial.

Poeta sin pedigrí,
desastrado, infiel, canalla,
propasado de la raya,
más p'allá que para aquí,
vende a un céntimo cada verso
regalando en el anverso
su sabiduría cañí.
Y si en estas patochadas
hay personas interesadas
interésense por mí.

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11 abr. 2008

Cielos de noche en rama

Cielos de lunaplata
y seda en rama.
En cada azotea, cien agujas de coser,
que desgarran los harapos
de la asceta oscuridad.

Ha quedado la noche,
llorando y en andrajos,
latiendo lentamente
bajo las costras de mi piel.

Y se escucha un sístole blasfemo,
y un diástole que vende a mano alzada
el color de sombras de los cielos
que nunca quisieron tener amo.

Cielos de noche platinoche
y de pelaje y crin de toro bravo.
Las antenas del tejado no tejieron ningún sueño,
ni luceros a jirones,
en colchones de alcanfor.

Dejaron solamente en una nube
(neblina de vapor de vino tinto)
bordado tu nombre con el humo
que vivía ensuciando mis pulmones,
los mismos que gritaron en la noche
maldiciendo el corazón de tantos cielos.

Cielos de negras nubes
y vapor de agua.
Antes de que acudan nubarrones
y devoren la luna de oro y plata,
subiré a lo más alto de las torres
y amasaré en el cuenco de mis manos
el pedazo más enorme que me quepa
de esta noche de luna en celo
y seda en rama.

Para que no venga luego el firmamento
a teñirse de color de burocracia,
y me quede sin mi cielo de alma-luna
y noche en rama.

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5 abr. 2008

Tengo

Vengo volando como el viento,
de extraviarme en mi cerebro
pa’ poderme comprender
Vente a mi lado que te enseño
lo que llevo yo en mi cuerpo
entre el hueso y la piel.

Tengo en la yema de los dedos
los jirones de mis sueños,
embarrando un papel,
tengo escondidos por ahí dentro
cada acento de los versos
que una vez te recité.

Tengo en el pecho cardenales
puñalás de parte a parte
que no dejan de sangrar
tengo en la boca un mar de sangre,
fuego, ruido, miedo y hambre
y una historia que contar

Tengo mentiras y victorias
y hasta el ruido de las olas
que me quiere enamorar
Vente conmigo si estás sola
te hago un hueco en mis historias
y las cuento una vez más.

Tengo enjaulado en las costillas
un dragón de nicotina
aprendiendo aún a rugir.
Tengo las noches de cantina
tatuadas en la esquina
de un papel color marfil.

Dame calor, dame saliva,
si quieres que acaso escriba
unos versos para ti
Que tengo en las venas tinta china
y una foto de Sabina
que me ayuda a escribir.

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1 abr. 2008

Apartado 20, 08080 Barcelona

Una alondra se estrellaba en los cristales
de un silencio hecho a hielo y hecho a espada,
mientras ibas dibujando con tu carne
un caer de soledades en tu cama.

Se asomaron a tu pecho cardenales
que dolían, más que en cuerpo, en el alma
y escuchaste los bramidos de la sangre
lamentando tus heridas, tus palabras.

Olvidaste la sonrisa de tus labios,
y la mano palma arriba de tu gente,
sin saberte que el olvido no perdona.

Sólo queda la postal que te enviamos
Con dos lágrimas, al apartado veinte,
cero, ocho, cero ochenta, Barcelona.

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25 mar. 2008

El Último Héroe

Os voy a contar una historia, como hacen los abuelos con sus nietos en la cama, como hacen los bardos que van de aldea en aldea y de posada en posada. Os voy a contar la historia aunque yo no tenga nietos que dormir ni parroquianos que quieran invitarme a una ronda de hidromiel por alegrarles la velada. No. Mis palabras simplemente están destinadas a diluirse en el aire, condenadas a no ser nunca oídas con el mismo sentimiento con que yo las cuento.

En fin... qué más da.

Érase una vez, un niño pequeño, de sonrisa pícara y grandes ojos de un marrón tan oscuro, que parecía negro. Ese niño, como todos los de su edad alrededor del mundo, tenía héroes. Héroes de tinta y de color. Héroes maravillosos que escapaban de las explosiones sin despeinarse un solo cabello. Pero también tenía otro héroe. Un héroe distinto, de carne y hueso, capaz de hacer cosas que nadie más podía hacer y sin superpoderes, sin vista térmica, sin hipervelocidad, sin telas de araña ni telequinesia. Y el niño no entendía porque esos héroes tenían series en la televisión, gozaban de fama y fortuna, y su héroe real, el que le saludaba cada día con una sonrisa, no tenía ni una cosa ni la otra. Pero no le dio importancia. De todas formas, él era pequeño y no entendía el mundo de los mayores.

Pero el tiempo pasa y pasa para todos. Los pájaros cambian sus plumas, los árboles pierden sus hojas, los sabios aprenden de lo que no sabían y los niños crecen. Y cuando los niños crecen, tarde o temprano descubren que han vivido mirando el mundo a través de un velo rosa, y se lo quitan.

Y, aunque lo que ven les asusta, los horroriza, no les gusta, ya no pueden volver a ponerse el velo, que una vez en sus manos, se disuelve y se les escapa entre los dedos, como el agua de un río o la arena de la playa. Y los niños se ven acribillados por sus propias lágrimas, y al gritar de dolor, se encuentran que no son niños, que son hombres. Y comienzan a deshacerse de los héroes; los de tinta china se convierten en garabatos sobre una hoja, los de la pantalla del televisor, en actores contratados... y los de carne y hueso... los de carne y hueso, al desnudarse de la admiración que despertaban, quedan como lo que eran. Hombres normales. Humanos vanidosos y egoístas, hedonistas sin remedio que nadie pondrá nunca en un cómic o en la pantalla del televisor porque no son héroes ni nunca lo fueron.

Pero si el tiempo sigue girando, y los héroes siguen cayendo en el abismo total y destructivo del olvido, llega la peor noticia para el niño que escondemos dentro, el puñal que no atraviesa nuestra carcasa de hombres adultos pero que se clava sin dificultad en la tierna carne de los niños.

Y nos damos cuenta que el hombre a quien una vez admiramos, idolatramos y quisimos emular se ha convertido en todo lo contrario. Que no es digno siquiera del mismo aire que respiras, que no se merece dirigirte la palabra porque tú no serás un héroe pero, definitivamente, él tampoco.

Entonces, sólo queda sacudir la cabeza y pensar que nosotros no cometeremos los mismos errores y que tal vez, sólo tal vez, dentro de unos años, quedará un sitio en las pantallas, o en la esquina superior de la página 43 de un cómic para nosotros, que nunca tuvimos un peinado inmune a una explosión nuclear, ni superfuerza, ni ultra-agilidad. Pero tuvimos un pasado del que aprender, unos errores que no cometer y el deseo, lleno y sincero, de no defraudar a ese niño de sonrisa pícara y grandes ojos de un marrón tan oscuro que parece negro.

Quizá, dentro de muchos años, sonreiremos al recordar porque miraremos al espejo y nos diremos.

"Tú sí. Tú sí que lo has hecho bien. Enhorabuena."

Y seremos el último héroe de carne y hueso de un niño que se quita su velo rosa.

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17 mar. 2008

Rescoldos

En los rescoldos de este imperio que se hunde,
restallan tres disparos buscando un corazón,
es la carne vuelta pólvora,
es la luna medio llena,
es la muerte ensangrentada.

Se despereza una sonrisa en el asfalto,
pero esta soledad que me abruma
sólo muestra los dientes de una fiera,
y no hay caballo que me aleje
ni muros que me protejan.

Tal vez necesite una palabra,
algo más, un conjuro silencioso,
para aterrar a la Parca y su guadaña,
o esconderme bajo un manto negro
para que venga la noche
y no me vea.

En los rescoldos de este imperio que se hunde,
no hay silencio escondido en la maleza,
tan sólo dos fogatas que me miran,
tan sólo una lágrima que me deja
tan solo.

Y renace el dios en que no creo,
empapado de farola y vino tinto,
ofreciendo en su seno una respuesta
que no responde a mis preguntas de alma rota
ni al ladrido de los perros que, conmigo,
aúllan cada noche a las estrellas.

En los rescoldos del imperio que se hunde
se abrasa el temporal de mis palabras,
y el obsceno brillar de las pupilas
de los lobos que domestican la noche
me alumbra en los portales en que duermo.

En los rescoldos de ése imperio que se hunde
y, a pesar de todo, permanece,
se suicidan las certezas que yo tuve
y descubro en el vaho de los cristales
las mentiras del frío que creía
que con el tiempo y mi piel no me afectaba.

En los rescoldos del imperio que me hunde,
descalabro el rumor de mis palabras,
que se rompen en añicos al tocarlas
el silencio infantil de aquel imperio
de rescoldos de mi vida que se hunden.

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10 mar. 2008

Carretera abierta

Como siempre, voy más solo que la tuna,
emborronando mis consejos
en la barra de algún bar.
Y le tiro piedras a la luna
que se marcha aún más lejos
pa' que no le pueda dar,
sobre huesos de aceituna
me resbalo en cada espejo
desnucando mi pesar,
¡Extremoduro a la una!
que me estoy haciendo viejo
y ya empiezo a razonar


Sálvame de las resacas
que he escondido en las botellas
y no vayas a olvidar
que he cogido un par de facas
y no sé qué hacer con ellas
si morirme o matar.
Voy huyendo de las tracas
que explosionan en mis huellas
sólo me queda bajar,
que si voy por las cloacas
no me ven ni las estrellas
cuando doy un paso atrás.

Si amanece en mi camino
me iré a pecho descubierto
de espaldas a la ciudad,
conjugando en femenino
las palabras que no he abierto
y los versos de mi morral,
que se joda el adivino
que dijo, estando yo muerto,
que no iba a resucitar.
No sabe que mi destino
aparte de soñar despierto
sólo es rodar y rodar.

Como siempre, río arriba,
nadando contra corriente
entre la orilla y el mar,
por la senda más furtiva
donde nunca pasa gente
digna al menos de olvidar.
Voy gastándome en saliva
la fuerza de ser valiente,
pero aún puedo escapar
con el alma en carne viva,
con los labios de serpiente
y una historia que contar.

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6 mar. 2008

Me sobran primaveras

He bordado en las persianas
un par de labios de cristal,
pa' que el sol cada mañana,
al entrar por mi ventana,
me dé un beso al despertar.

He vestido de ramera
a todas las olas del mar.
Hoy me sobran primaveras
para entrar por las gateras
de los portales de atrás.

Esta noche he revestido
de espinas mi corazón,
y entre muros lo he metido,
pa' que si grita no haga ruido
en su cárcel de hormigón.

Que si me encierro en el "tigre"
desgajándome la voz,
la luna y yo seremos libres
pa' volar como dos buitres
buscando un solo rincón.

Voy a prenderme en las solapas
un par de florecillas guapas
que ladren como chuqueles
aullándole al sol.

Que hoy me sobran primaveras
para entrar por las gateras
y dormirme en los laureles
de mi habitación.

Estoy harto de hacer cruces
donde clavarme a descansar,
si me emborracho con las luces
me da igual darme de bruces
con la puta Gran Ciudad.

Y si la noche se me acaba
romperemos el reloj,
descubriendo por las bravas
que no lo necesitaba.
Ahora estoy mejor.

Sin grilletes, sin cadenas,
sin horarios, sin bozal,
sin saber si la luna llena
es rubia platino o morena
a mi me da igual.

Que me sobran primaveras
pa' saber jugar al gua,
y esta noche el mar espera
que yo suba la escalera,
sin mi soledad.

Voy a prenderme en las solapas
un par de florecillas guapas
que ladren como chuqueles
aullándole al sol.

Que hoy me sobran primaveras
para entrar por las gateras
y dormirme en los laureles
de mi habitación.

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1 mar. 2008

A bocajarro

Hay en mi pecho un beso de acero,
viene la noche a bocajarro,
los chuqueles ya no ladran a la luna
y en las calles vociferan
tres disparos de silencio.

Cuenta una columna negra en el 20minutos
con el que se arropan vagabundos de cristal,
Que han hallado muerto
a un dios beodo en Wall Street.

Pero nada dice de mi cadáver desnudo
de la cárcel de alcohol en la que yazgo
empapado en luz de luna y sangre seca,
atravesadas mis entrañas por tres besos
que llegaron a mi torso a quemarropa,
y me dejaron mudo y ronco contra el suelo,
desgajando las migajas de tu ausencia
en las fotos escarchadas del invierno.

Que esta noche ha venido tu fantasma,
que esta noche se marchó tras dispararme
tres recuerdos y dos besos de aguardiente
tres bocados de silencio a bocajarro.

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25 feb. 2008

Debería estar contento...

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13 feb. 2008

Bajo mi sonrisa fingida

Bajo mi sonrisa fingida
guardo cardenales que duelen como un tiro,
un batir de negras alas de cuervo,
y el truculento soniquete
de sirenas de ambulancia.

Bajo mi sonrisa fingida,
de dientes mentirosos
y cínica saliva embustera,
oculto un corazón marchito,
envuelto en papel de plata,
blasfemando contra un dios
del que sólo conozco el nombre.

Y ruinas, y mentiras,
y colores teñidos de sepia,
y la eterna batalla perdida
entre mis venas y un cuchillo.
Todo eso tengo
bajo mi sonrisa fingida.

Bajo mi sonrisa fingida
existe otro yo.
Mi yo triste, olvidado y verdadero,
libre, rebelde y orgulloso,
el que duerme arropado bajo mi alma,
y no este hipócrita del espejo
con su estúpida máscara
de sonrisa fingida.

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12 feb. 2008

Mis autores (PTM-3)

(dedicado a mis compañeros autores de todorelatos.com. No están todos los que son, pero sí son todos los que están)

Asombrándome al leer los relatos de Trazada
descubrí sobre mi ser a Thecrow en vuelo Firme,
al seguir, me enamoré de Alesandra, Hera y Sasha.
y a Carletto me afilié sin jamás arrepentirme,

En un humo en Espir4l, tan Vacío que me atrapa,
me lancé en mi Caja al mar, persiguiendo una Sirena.
En Arraquis fui a varar, y un marqués, bajo su capa,
me enseñó a resucitar con historia de la buena.

Charlie no estuvo en Vietnam, era un “Writer” de bandera,
Con Seamus fui a dar, esquivando el dieciocho,
y luché al lado de Spazz, mano a mano, zona a zona.

De un tal Vieri me hechizó su constancia y su solera,
de Halloran su razón, al ir más-chulo-que-un-ocho,
y de Traven la pasión del poeta y la persona.

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9 feb. 2008

Ahora soy un buitre negro

No es que no quiera querer,
ya ni siquiera lo intento,
el nido que hice en tu piel
se me ha quedado pequeño.

Las ramas se hicieron viejas
de tanto y tanto esperar,
quisiste ponerme rejas,
Yo abrí las alas… ¡Y a volar!

Ya me he cansado de mis noches
me iré en cuanto salga el sol
Si mañana no me encuentras
fui en busca de un amor.

Amor, de plumas raídas,
amor, de vuelos baratos,
amor, pa’ todos los días
amor de buitre novato.
Amor, atento al Ahora,
amor, de soles de fuego,
amor, de unas pocas horas,
amor para un buitre negro.


He deja’o de ser un cuervo,
ahora soy un buitre negro,
el comer no me abandona,
me alimento de carroña.

Si ves que me he equivocado,
que mi ensueño ya no existe,
abre la jaula y quita el plato,
que un buitre no come alpiste.

Si me buscas, voy volando,
Si me encuentras, no dispares,
prefiero morir matando
combinados en los bares.

Me he apostado tras la barra
conservándome en alcohol
para ver si entre jarra y jarra
descubro eso del amor.

Amor, de lunas vacías,
amor, de calle y de gato,
amor, de vista perdida,
amor de buitre novato.
Amor, atento al presente
amor, de “sobran tequieros”
amor, jódase la gente,
amor para un buitre negro.

No seré blanca paloma
ahora soy un buitre negro
que pagó su viaje a Sodoma
subastando los recuerdos.

Ya no voy a ser jilguero
ni a trinar en nuestra fuente,
ahora soy un buitre negro
ronco de tos y de aguardiente.

Nunca más, un loro viejo,
descuidado y hablador,
ahora soy un buitre negro
que va en busca del Amor.

Amor, no seré una paloma,
amor, ni un triste cuervo,
amor, siquiera gaviota,
amor, ni canario casero,
amor, ni torpe aguilucho,
amor, ni ñoño jilguero,
amor, ni un loro facundo,
amor, ¡buitre carroñero!

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4 feb. 2008

¿Ya no te acuerdas?

Dame fuego al corazón
que hoy quiero volar
por los aires
Dame fuego y dame amor
que quiero recordar
como antes...

¿Ya no te acuerdas?
Éramos niños
lanzando piedras
contra el olvido.
Tantas promesas,
cosas de críos
¡Qué hijo de perra
es el destino!

¿Ya no te acuerdas?
fuimos creciendo,
tú con tus guerras,
yo con mis cuentos.
Ella era ella,
quedaban ellos;
puta carretera,
somos uno menos.

Lunes bastardo,
martes de viejos,
¿Dónde está el patio
de nuestro colegio?

Dale fuego a la semana
que queremos volar
por los aires
Dame fuego y pa' mañana
podremos recordar
como antes...

¿Ya no te acuerdas?
Fuimos uña y carne,
vendiendo aceras
en cada calle,
saltando mierdas
a puro regate,
mordiendo penas
entre las caries.

¿Ya no te acuerdas?
que mano a mano
plantamos pesetas
dentro del barro,
fue nuestra tierra
hace tantos años
que hasta las monedas
nos olvidaron.

¿Ya no te acuerdas?
¡Cuánto has cambiado!
ahora las saetas
te han esposado.

¡Ya no me acuerdo!
¡Cuánto he cambiado!
Ahora el tiempo
me ha enredado.

Dame fuego al corazón
que hoy quiero volar
por los aires
Dame fuego y dame amor
que quiero recordar
como antes...

Lunes de viejos,
martes bastardo,
ya no me acuerdo
de tus abrazos.

Lunes de viejos,
martes bastardo,
siempre tan lejos
siempre a tu lado

Lunes de viejos,
martes bastardo,
dándome fuego
lo he recordado.

Lunes de viejos,
martes bastardo,
¡Ya no me acuerdo!
¡Cuánto he cambiado!

Lunes de viejos,
martes bastardo...


Dedicado, tristemente dedicado, a los amigos que olvidé.

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29 ene. 2008

Contigo

¿Dónde está la luna
que esta noche no ha salido?
Se ha quedado durmiendo
donde yo quisiera estar
¡Contigo!


¡Contigo!
me descubro cada noche más demonio, menos ángel y más niño,
escribiéndote mentiras en tus párpados felices tan dormidos
y temiendo que el crepúsculo regrese pa’ arrancarme de tu ombligo

Tu ombligo donde voy cada mañana a comulgar
sin paz ni vino tinto ni dios ni ná
cortándome la lengua con la uve de un “tal vez”
confesando mis mentiras al calor de tu piel

Y sigo
cada noche gris mintiéndote con versos que en tu piel he sobrescrito,
desangrándome lo justo por las veces en las que yo te he mentido,
que bastante tengo yo con desangrarme entre mis letras y mis vicios.
Aunque de todas formas…

No es que yo mienta
es que no me creo la diferencia
entre mentira y verdad
en los cuentos que cuenta
la zorra de mi conciencia
cuando me he portado mal… (contigo)

Sin ti
se me nublan las ideas y me siento acorrala’o por el olvido
Encerrado entre los muros de mi cuarto, me masturbo, sumo y sigo.
descerrajo mis acais1 y me sueño despertándome contigo…
Contigo…

Contigo que los besos saben a aguarrás,
que muerdes más que besas lo que hay que besar,
contigo que he aprendido lo fácil que es morder
que incluso los chuqueles2 ladran cuando me ven…

Te digo
eso mismo que le dije a la Luna que una vez salió conmigo
que jamás de los jamases me preguntes si es verdad lo que te escribo,
si con serlo sólo en parte sabes ya que como yo no te han querido
y es que…

No es que yo mienta
es que no me creo la diferencia
entre mentira y verdad
en los cuentos que cuenta
la zorra de mi conciencia
cuando me he portado mal… (contigo)


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1- "ojos", en caló.
2- "perros", en caló también.

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27 ene. 2008

Mis poetas (PTM-2)

Nací con el corazón bajo la luna de Bécquer,
lector de cartas de amor del cartero de Neruda,
al salir “walking around”, como Lorca en valles verdes,
entendí con Juan Ramón cuando un verso se desnuda.

Aprendí de Áusias March a ser lirio entre los cardos,
Benedetti, tarde ya, descubrí gracias a un cuervo,
los quevedos que gasté, tanto leer, se hicieron pardos,
casi me ciegan al ver la fe de Unamuno y Nervo.

La princesa que besé fue la de Rubén Darío,
de Machado me guardé musas de Sevilla a Soria,
y del rayo de Miguel tuve un sol que nunca cesa.

De Manrique me quedé la vorágine del río,
la muralla de Guillén tiene cita con la historia,
yo la tengo con tu piel y con los versos de Buesa.

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23 ene. 2008

Mis cantantes (PTM-1)

PTM: el Placer de Traicionar a los Maestros....


Joaquín Sabina me legó un bombín lleno de musas,
Kutxi Romero, un bastón rockero en que apoyarme,
escuchando a Def Con Dos decidí emprender la Fuga,
y al final huí del sol sin tener un plan de Ska-P.

Ismael Serrano y Serrat me hablaron de ciudades
reincidentes como el mar que desborda barricadas,
bajo el polvo del lugar encontré un disco de Krahe,
ciego de nembutal estallé en mil carcajadas.

Robe ¿Dónde coño estás? Ven aquí, te necesito,
Evaristo blasfemó contra un mundo que no entiendo,
Soziedades del Boikot, menos mal que aún queda Fito,

José Córdoba me dio sus canciones y un recuerdo,
“El Lichis” me diplomó en ciscarme en lo bonito,
Y nadé con el Barón en el agua de Rosendo.

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19 ene. 2008

Silencio

Silencio
Se ha muerto la luna, silencio.
La entierran en el mar,
pasa llorando el aire
aquí no habla nadie,
esto es un funeral.

De hueso
Nuestra luna de hueso se ha muerto.
Nadie puede entender
cómo estando tan llena
se ha muerto de pena
“vaya usted a saber”.

Y la ilusión
de ver un nuevo día
ha abierto un butrón
en la melancolía
pa’ que el corazón
se entere cuando escriban
las horas del sol
falsas biografías
de la luna y yo
le cure las heridas.

Despego
mis pies de la tierra y aún vuelo
lanzando bocados al viento
con alas de espuma en los pies

Te veo,
me cuelo en tu cuarto y te veo
y justo al besarte despierto
pa' que no me lo vaya a creer.

El hueco
que ha dejado la luna en el cielo
lo cubro de niebla y en paz,
y me escondo de nuevo
camuflado en tus sueños
como estatua de sal.

Silencio,
se está rompiendo el humo, silencio,
en jirones de papel
que destemplan el hilo
de las noches en vilo
que te quise ofrecer.

Despiértame
cuando llegue el momento
no vaya a ser
que me pierda el entierro
sólo porque ayer
me pasé bebiendo,
que quiero poner
en su tumba un crisantemo
pa' que huelan bien
la luna y su silencio.

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17 ene. 2008

Canción desgarrada de un alma en vena

(Cántese con el ritmo de "Pido Cama" de José Córdoba, "El Chivi")

Cuando te vi
se hundieron las murallas de mis miedos,
le ganó la guerra el quiero al puedo,
y se vistieron de luces mis resacas.

Se me olvidó
que el mundo era el delirio de un borracho
un dios jugando a hacer el mamarracho
cosiendo corazones con estacas.

¿Cómo rimar
tus besos que han pintado con los míos
caricias sobre el lienzo de un olvido
que ha olvidado lo que te necesitaba?

Y sin pensar
cerrando los ojitos te me ofrezco
para que me desgarres, lo merezco,
colgando una mentira de la aldaba.
y si preguntas...

¿Quieres venir?
he tendido en la frágil cuerda floja
un número impar de lunas rojas,
que olvidaron contar nuestras leyendas.

Bajo el sol,
despertaré otra vez sin nadie al lado,
soñando que aún no he despertado
y que en un rincón se aman tus prendas.

Que tu verdad
ha teñido mi alma de canciones,
los ojos de profundas emociones
y de lágrimas nadando contracorriente,

y sin pensar
me lanzo a la deriva de mis manos,
harto de alimentar a los gusanos
que devoraban mis labios de serpiente.

¿Cómo rimar
tus besos que han pintado con los míos
caricias sobre el lienzo de un olvido
que ha olvidado lo que te necesitaba?

Y sin pensar
cerrando los ojitos te me ofrezco
para que me desgarres, lo merezco,
colgando una mentira de la aldaba.
y si preguntas...

Hace ya un año... un año.
Per a tu, angelet, tu saps el perqué de cada lletra.
Que mai siga un adéu.

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14 ene. 2008

Cromario (v.2)

En azul he escrito yo mi nombre
un azul celeste y blanquecino
esquivando el gualda del camino
y el marrón traje aún gris del hombre.

No hay carmín tan suave que no asombre
al teñir el albo de mi lino
ni sonrose el negro del destino
de los verdes valles del prohombre.

Y buscando el rojo en la tormenta
encontré amarillo de mi bilis
de naranja pincelando aceras,

separé el blanco del magenta
y vestí el añil del arcoíris
del morado fin de mi bandera.

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7 ene. 2008

El punto final

Se abre ante mis ojos como una rosa negra
y sus espinas laceran los cristales anegados de mi alma.

Burócrata de las quimeras que al ocaso he robado,
devora la tibieza argéntea del último acento
y descome un erial tan desesperado que cuesta sobreponerse.

Cercena a su antojo la turba escocida de los sueños,
la grata cercanía de las pesadillas anheladas,
la brutal sencillez del inconformismo.

Así es el punto final de los finales.

Y cada vez que me embosca
imagino convertirlo,
suavemente, con mis dedos,
en tres comas suspensivas,,,

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La contienda

Abandonado a la suerte más canalla,
tan ufano de sentirme irreverente,
salí presto a presentar digna batalla
a los que nadan a favor de la corriente.

No fui un héroe, un paladín con tanta agalla
de erigirse en adalid de esotra gente,
fui tan sólo un propasado de la raya
empeñado en su sonrisa diferente.

Y arropado en mi armazón de cuero negro,
tan oscuro como el alma cobijada,
fui alcanzado por la espalda y caí a tierra.

Mil demonios asistieron a mi entierro,
sin saber que, mientras, yo resucitaba
para estar aún otra vida dando guerra.

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