23 nov. 2010

Mar de asfalto

El ruido inquebrantable del silencio
cuando los coches atraviesan la avenida
entre los árboles candentes de la noche,
es sonido de olas y playas,
de mares y espuma,
de soledad.

Déjame que me vuelva etéreo
y que me ahogue en la calzada,
por más que ahora no recuerde
cómo se nadaba bajo el suelo.
Los coches no atropellan a las sombras,
me basta con eso para dejarme caer.

Quizás un latido breve
logre mantenerme a flote,
pero en el silencio sólo se escuchan
olas que parecen, lentamente,
mil sonidos de motores.

Me hundo en el asfalto de las calles,
impregnándome de alquitrán y de tiniebla,
casi cierro los ojos
y allá a lo lejos veo,
solamente oscuridad.

Solamente oscuridad.

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15 nov. 2010

A Don Luis García Berlanga

Hay del imperio austro-húngaro a Valencia
caminos donde van republicanos
cogiendo de naranjos y manzanos
las frutas de aquel árbol de la ciencia

que nos plantó con su humilde presencia,
un viejo que prendió en nuestras manos
la guerra antigua, moros y cristianos,
Señor, perdónele la impertinencia.

Después de tanto tiempo bajo el yugo,
las sombras de su cine tan canalla,
aún siguen con un as bajo la manga.

No pudo ni escaparse del verdugo,
¿Qué va a ser de nuestra gran pantalla
sin luces, sin Buñuel y sin Berlanga?

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14 nov. 2010

Arañas

Un ruido hecho persona se pasea
entre las cuatro esquinas requemadas
de un espejo tartamudo
por donde corren las arañas.

En él,
los rincones de mi casa son noches milimétricas,
cubiertas de escarcha, polvo y sombra,
pero vacías, aguardando,
al sol del mayor de los silencios
jamás gritado.

Yo, frente al espejo,
deambulo entre los pliegues de mi voz,
y el hollín de las paredes me rehúye
sin querer reconocerme.
No guardan las cenizas de mi fuego
memoria alguna de lo que una vez quemaron.

Tal vez, cuando sólo sea humo,
una alondra inesperada
acertará a encontrar mi nombre entre los vientos.

Pero mientras quede fuego vivo existirá la muerte
como un borrón desesperado,
carcomiendo las esquinas
de cada una de las letras,
de cada una de las palabras,
de lo que alguna vez he sido
o alguna vez seré.

Ahora no soy más que carne.
Un bocado apetecible para arañas
que desdeñan los sonidos
mas se sacian lentamente
del resto de mi ser.

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3 nov. 2010

Romantifobia (soneto canalla nº3)

Ni yo soy Richard Gere ni tú mi novia,
lo que pasa en Las Vegas... ya lo sabes.
Yo no voy a quemar por ti mis naves,
así que escaparé de forma obvia.

Pensar en corazones ya me agobia.
No voy a terminar por darte llaves,
mi pecho es tan pequeño que no cabes,
si quieres, llámalo "romantifobia".

No quieras que te quiera y ni te atrevas
siquiera a susurrarme ese "te quiero"
que late aletargado entre tus labios.

Me harté de andar jugando al tú-la-llevas
con un corazón gris y traicionero,
amar es más de locos que de sabios.

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2 nov. 2010

¡Corre!

Estás cansado de empezar
cada noche el mismo vaso
la misma mierda, el mismo bar
donde muerden tus pecados.

Vas gritando cada día
con la misma voz rasgada
que la soledad en compañía
es como una puñalada

que atraviesa los colchones
y que parte en dos tu pecho,
ya no brotan corazones
de la punta de sus besos...

¡Corre!
antes de que te atrape el reloj,

antes de que vuelvan las murallas

de ese silencio atronador...


¡Salta!

antes de que el sol vuelva a salir

si estás escapando de ti mismo,
quedan muchos sitios donde huir.


Los gatos te miran mal
y la luna te ilumina
le acabas de disparar
en la nuca a la rutina.

Desenrosca las estrellas
son bombillitas de feria
y haz que vuelvan a temblar
los horarios y cadenas
de la puta sociedad.

Redescubre en otras manos
el calor que se enfrió
y si empiezas a dormirte
huye antes que salga el sol.

¡Corre!
antes de que te atrape el reloj,

antes de que vuelvan las murallas

de ese silencio atronador...


¡Salta!

antes de que el sol vuelva a salir

si estás escapando de ti mismo,
quedan muchos sitios donde huir.


Vive antes de morir
sueña antes de dormirte
si te atreves a seguir
Nada más ya podrá herirte

Vive antes de morir
sueña antes de dormirte
si te atreves a seguir
al final tú serás libre.

¡Corre!
antes de que te atrape el reloj,

antes de que vuelvan las murallas

de ese silencio atronador...


¡Salta!

antes de que el sol vuelva a salir

si estás escapando de ti mismo,
quedan muchos sitios donde huir.

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