26 ene. 2011

A la orilla de un café

Si las hostias que me han dado
me subieran a la piel,
y este blues descafeinado
me llegara a convencer,
si esta espina de pecado
me dejara de doler,
y mis lágrimas de barro
empaparan un papel,
Borraría de mis huellas
las mentiras que conté
por poder verte entre ellas
enseñándome a querer.

***

Si los versos que di al viento
desconcharan mi pared
al lograr, por un momento,
que rimaran otra vez,
o si todo lo que cuento
fuera cierto al cien por cien
y los besos que me invento
se cansaran de no ser,
quemaría yo mis naves
para verte aparecer,
a las cinco, donde sabes,
a la orilla de un café.

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