24 abr. 2011

A viento y marea

El viento ha traicionado a la marea
que amó con su locura desatada
y todo lo que siente queda en nada,
perdiendo la razón lo que desea.

Despecho engalanado en mies de anea,
latidos que complican la alborada,
la noche hunde el azar y la mirada
del aire triste en un pozo de brea.

No es que el viento no quiera ya a las olas,
es sólo que prefiere estar a solas
rumiando un pentagrama de trompeta

que unirse con la espuma desabrida
de un mar que hace ya tiempo le dio vida
y hoy sólo le da huecos de maleta.

1 comentario:

Stewart dijo...

El viento es un amante que no sigue
las reglas nunca escritas del amante,
Él puede amodorrarte con su cante,
pero nunca le pidas que te abrigue.

El viento es un amante peligroso,
que da lo que te quita en otras lides.
El viento te amará,pero no olvides
que sólo el viento sale siempre airoso.

El viento es frío y a la vez caliente,
Lo mismo te da fuerza o te amilana,
te arrebata las cosas importantes,

No te dejes liar por el poniente,
Escápate si sopla tramontana,
y no te dejes ver con el levante.