14 dic 2018

Soneto para Mónica

Crece con pasos de alegre ciprés,
cumple mil días con cada pisada,
y mis caricias de polvo de hada,
le hacen cosquillas de magia en los pies.

Sube escalones de veinte en tres,
vive los sueños que pueblan su almohada
y hace encenderse a la noche cerrada
con carantoñas que van del revés.

Rompe las nieblas que vagan mi mundo,
me resucita a cada segundo,
dándome aliento con cada suspiro.

Deja un aroma de fresa en el viento,
y acurrucada en las uves de un cuento
duerme feliz sin saber que la miro.

4 dic 2018

Perdóname los celos

Escucha,
siéntate a mi lado,
perdóname los celos.
Pero no perdones nunca los de nadie,
ni siquiera los míos.

Quiero que seas mía para siempre.
Que seas mía y que no.
Que no te guste,
y te rebeles,
y me abandones;
que abras tus blancas alas y vueles lejos,
tan lejos como puedas de mí,
libre y sin preocupaciones.
Pero, también, que mantengas tus pies en el suelo
y vuelvas siempre,
porque te quiero siempre aquí.

Te quiero guapa
y fea.
Te quiero alta, bajita, gorda, delgada,
zurda y diestra.
Fuerte y delicada, lógica y bohemia.

Quiero que seas dura, de acero duro,
para que nadie pueda aprovecharse de ti,
y tan cándida y generosa
que todos lo hagan.

¿Sabes? No lo sé todo.
Nunca lo supe.
No sé siquiera lo que quiero que seas.

Bueno, sí, tan solo una cosa.
Quiero,
hija mía,
y que esto sea lo más importante,
que hasta el último suspiro de tu vida,

seas solamente tú misma.

Sé que estaré orgulloso.

19 nov 2018

Cuando los leones rugen

Cuando los leones rugen,
las gacelas sueñan con abrir las alas
y los búfalos, con colarse bajo el limo protector
a cubrirse en las raíces de la Historia.

Cuando rugen los leones
se ennegrece la sangre por las venas
de ese cuello que ha nacido ya
con la condena inapelable del colmillo,
y la sabana entera es inusitado tamborileo
de los pechos resecos de vida
que se sincronizan con el miedo.

Es en ese estremecimiento que los ríos se desbordan
de la sangre de los esclavos cadáveres del ahora;
en esta lucha del que mata por sobrevivir
y el que sobrevive solamente
para ser matado otro día.

Pero llegará la hora
en que una presa, sacudiéndose,
rompa el viento con su grito
y enhebre respuestas por la Tierra.

Y cuando los 'sinnombre' rujan,
aúllen y graznen,
hablen por fin y griten,
a los leones tan solo les quedará
el innoble derecho al pataleo.

Cuando los cazados se rebelen,
con fulgores de cuerno,
de muela y de pezuña...
Todos bajo un himno de hartazgo y bilis,
las normas darán vuelta de campana plañidera.

Y en la noche más cerrada,
como una letanía insobornable,
únicamente sonará
el temible
                     aullido
                                    de las presas

19 ene 2018

Verás

Y un año y medio después... 
finalmente acabo esta extraña trilogía.


Verás la luz
de un día dulce y nuevo
cruzar tu cuarto
para enredarse juguetonamente
a los pies de tu cama.
Pero en el raro caleidoscopio
de las virtudes grises de mi ausencia,
las formas que te acunan cada noche
te dirán que no son mis manos
las que pintan en tu piel la suavidad.

Verás el cielo
teñirse cada noche
de negro mate.
Pero en la esquina sin tinta ni sangre
no se  pintará en tonos pastel
ese beso desmedido,
ni el suspiro desvestido,
ni el amor renacentista
que tiña de espectros cromáticos
esa oscura alma tan tuya.

Verás colores,
mezclados y brillantes,
entre tus piernas,
aún no sabes que sin la franca  calidez
que tomaban tus heridas en mis dedos,
y en la siguiente oración tuya
no estarán escuchándote mis caricias,
sino otras más violentas y más dulces,
que te lleven a otro orgasmo distinto, diferente,
pero nunca al mismo.

Verás mil cosas,
cosas que no verías
jamás conmigo.
Y tal vez te sean suficientes
para hacerte creer que me olvidaste,
sin que sepas que aún habito ahí, en tus sueños.

Verás mi sombra una noche junto a tu cama,
pero será,
solo será, mal que te pese,
una sombra.