26 nov 2025

Estatua

Un rumor inmarcesible

late entre los bordes de la bruma

por encima del tictac de los relojes

pero sin desahogarse

del mar enarbolado del silencio.


Recuento los soles

sin atreverme a escupir una palabra

ahorrándome las voces y la bilis

para que un solo grito

devaste los imperios y montañas,

reviente mis pulmones, mis dientes y garganta,

hasta que nada quede,

hasta que todo arruine.


No le ruego ya piedad a la lluvia

pues de mí se extienden las raíces

para convertirme en esa estatua

que resista incólume los temblores.

Quizá vengan con ruido de trompetas

cuando ya no pueda escucharlos.


Hago inventario y nada me queda

que pueda marchitarse ni pudrirse,

todo en mí aguantará el paso de las eras

Y, al mismo tiempo,

sin embargo,

noto que me voy disolviendo

en los márgenes del tiempo.

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