Vengo volando como el viento,
de extraviarme en mi cerebro
pa’ poderme comprender
Vente a mi lado que te enseño
lo que llevo yo en mi cuerpo
entre el hueso y la piel.
Tengo en la yema de los dedos
los jirones de mis sueños,
embarrando un papel,
tengo escondidos por ahí dentro
cada acento de los versos
que una vez te recité.
Tengo en el pecho cardenales
puñalás de parte a parte
que no dejan de sangrar
tengo en la boca un mar de sangre,
fuego, ruido, miedo y hambre
y una historia que contar
Tengo mentiras y victorias
y hasta el ruido de las olas
que me quiere enamorar
Vente conmigo si estás sola
te hago un hueco en mis historias
y las cuento una vez más.
Tengo enjaulado en las costillas
un dragón de nicotina
aprendiendo aún a rugir.
Tengo las noches de cantina
tatuadas en la esquina
de un papel color marfil.
Dame calor, dame saliva,
si quieres que acaso escriba
unos versos para ti
Que tengo en las venas tinta china
y una foto de Sabina
que me ayuda a escribir.